jueves, 2 de febrero de 2012

Lo ficticio de una lengua a otra

Buenas tardes. Como anuncié la semana pasada, el tema de esta entrada es la traducción de nombres que, por decirlo de alguna forma, los ha creado el autor para hacer referencia a algo que no existe en el mundo real, pero sí en el mundo de la obra.

¿Por qué se me ocurrió este tema? Verán, una vez acabe la carrera, quiero dedicarme a la localización. Y mi mayor sueño es trabajar en Nintendo, ya que me encantan los juegos de esta compañía. Pues bien, a veces me he imaginado trabajando en Nintendo y mi primer encargo... ¡es un juego de Pokémon! De ahí, empecé a deducir qué estrategias debería seguir para traducir los nombres de estas criaturitas tan cariñosas, a pesar de que hayan cambiado un poco con el paso de los tiempos. También me he fijado un poco en los nombres originales y sus traducciones al inglés (ya que la versión española conserva los nombres ingleses).

Ojo al dato: algunas pistas podrían servir no sólo en este caso, sino en cualquier traducción en la que nos encontremos (al menos, yo le veo aplicación alguna).

1-Ponte en el lugar del creador (o pregúntale): esto es algo interesante. Un autor o creador no le pone cualquier nombre a su creación, sino que debe de haber una razón oculta para que tenga un nombre específico: en el caso de Pokémon, el nombre podría mostrar algunas características del propio Pokémon, por ejemplo, Blitzle. Bliztle es una zebra eléctrica, y su nombre en japonés es Shimama (shima (raya) + uma (caballo)). En el caso de que no se nos ocurra por qué le puso ese nombre, podemos preguntarle (siempre que tengamos posibilidad). Además, este es un consejo que nos dicen mucho en la carrera: si tenéis alguna duda durante la traducción, preguntad al cliente.
Esto es suele hacer mucho en la traducción literaria: preguntar al autor la idea que quiere transmitir con ciertos versos o cierta situación de la obra.

2-Seguid el mismo método que el autor: si ya sabemos la razón por la que el autor/creador le ha puesto tal nombre a tal cosa, quizás sea buena idea aplicar las mismas razones para hacer nuestra traducción. Tenemos el ejemplo de Charmander, cuyo nombre en japonés es Hitokage (ヒトカゲ). Y precisamente "hitokage" es salamandra en japonés, por lo que llamaron al Pokémon exactamente igual al animal en el que está basado. En su traducción al inglés, decidieron mantener el final de la palabra "salamander" como parte del nombre, mientras que variaron el comienzo.
Pero habrá momentos en los que no podamos aplicar exactamente la misma idea que tuvo el creador, así que podríamos ser creativos y buscar una traducción que, al igual que el original, resalte las cualidades o las características de la cosa a la que hará referencia ese nombre.

3-¿Y por qué no mantener el original?: aquí volvemos al dilema eterno de la traducción de los nombres: traducirlos o no traducirlos. Lo primero es ver qué pide el cliente: si el cliente pide que traduzcas los nombres, deberás hacerlo; si no, hay que plantearse si traducirlos o no. Ahora volveríamos al primer punto, pero desde otra perspectiva: ¿y si el creador le ha dado un nombre que no necesita ser traducido? Ocurre mucho en Pokémon: hay nombres que fueron creados para que valieran en todas las lenguas, por ejemplo, los legendarios. Excepto los primeros, los demás Pokémon legendarios tienen nombres adaptados en cierta forma a la pronunciación inglesa para que, al traducirlo, solo haya que adaptarlo al inglés. Mi teoría es que hacen eso con los Pokémon legendarios porque son los mundialmente reconocidos, de forma que en todos los idiomas tengan el mismo nombre (ej: Reshiram se llama igual en japonés, inglés, alemán y francés).

Bueno, estas son las ideas que deduje para la traducción de nombres de Pokémon. Espero que no se me olvide ninguna, y si a vosotros se os ocurre algo más, podéis decirlo en los comentarios. Para la próxima... creo que hablaré de la traducción de slogans publicitarios, porque en clase nos dieron un texto de cómo NO se deben traducir los slogans y quiero repasarlo aquí.

Hasta la próxima.